sábado, 19 de febrero de 2011


La divisibilidad al infinito es una abstracción mental.-
Lo que es actualmente divisible, lo es también en potencia; pero no todas las cantidades que son divisibles en potencia, lo son también en acto.

Leonardo Da Vinci - Aforismos

viernes, 18 de febrero de 2011

PI Y EL




Una pregunta que siempre me hice es: ¿Dónde termina la piel y empieza la carne?
¿Realmente se siente donde empieza una cosa y donde termina otra?
A veces siento al hombre como una bolsa de piel entera.

Hay gente que, según sus movimientos, se los puede clasificar en "piel" o en "huesos". Los que se desplazan con mas fluidez y los que lo hacen con movimientos más tajantes; los primeros son "piel" y los segundos son "huesos"... y esa misma clasificación puede aplicarse a la gente que camina en la calle.

Vos, aún no sé que serías...quizas si no te conociese serías y te viese caminando por la calle serías "hueso", pero es una gran incógnita pensar todo eso, porque mi piel es distinta frente a vos... la muy turra cuando entra en confianza pide más!!!

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Por qué me gustan las medusas? No lo sé. Las encuentro bonitas. Antes, mientras las miraba, he pensado una cosa. Escucha, lo que nosotros vemos es sólo una pequeña parte del mundo. Damos por hecho que esto es el mundo, pero no es del todo cierto. El verdadero mundo está en un lugar más oscuro, más profundo, y en su mayor parte lo ocupan criaturas como las medusas. Eso nosotros lo olvidamos. ¿No te parece? Dos terceras partes del planeta son océanos y lo que nosotros podemos ver con nuestros ojos no pasa de ser la superficie del mar, la piel. De lo que verdaderamente hay debajo no sabemos nada.

Murkami - "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo"

jueves, 27 de agosto de 2009

Carla Bruni - Tu es ma came


MusicPlaylist
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Tu es ma came
Mon toxique, ma volupté suprême
Mon rendez-vous chéri et mon abîme
Tu fleuris au plus doux de mon âme

Tu es ma came
Tu es mon genre de délice de programme
Je t'aspire, je t'expire et je me pâme
Je t'attends comme on attend la manne

Tu es ma came
J'aime tes yeux, tes cheveux, ton arôme
Viens donc là que je te goûte, que je te fume
Tu es mon bel amour, mon anagramme

Tu es ma came
Plus mortel que l'héroïne afghane
Plus dangereux que la blanche colombienne
Tu es ma solution, mon doux problème

Tu es ma came
A toi tous mes soupirs, mes poèmes
Pour toi, toutes mes prières sous la lune
A toi, ma disgrâce et ma fortune

Tu es ma came
Quand tu pars, c'est l'enfer et ses flammes
Toute ma vie, toute ma peau te réclament
On dirait que tu coules dans mes veines

Tu es ma came
Je me sens renaître sous ton charme
je te veux jusqu'à en vendre l'âme
A tes pieds, je dépose mes armes

Tu es ma came.


sábado, 1 de agosto de 2009

viernes, 24 de julio de 2009

Fotoperiodismo





Es más periodismo que foto poder darse cuenta en una ronda de imágenes que como país, a diferencia de Alemania, no pudimos bajarnos del espiral sin fin de la historia. Seguimos repitiendo una y otra vez lo mismo.


Muestra en el Palais de Glace- Hasta Agosto aprox.

Post (In)Útil - Cap. I

A pesar de tener muchas cosas para hacer podría decirse que todas ellas fueron inútiles para la jornada en si misma. Aunque uno pueda orillar en la contradicción, puede que también algunas hayan sido útiles, pero para otros fines, como ser los del goce. En un pretérito cuasiperfecto solía pensar que los placeres resultantes de pavonearse por los pasillos de galerías ignotas o el éxtasis del olfato frente a un café humeante eran de suma necesidad para sobrevivir en los tiempos que corren, eran la dosis perfecta de goce que uno requería a diario.

Un poco porque hice memoria de ello y otro poco porque aproveché la necesidad de hacer las compras para “la bomba”[1], me interné en los pasillos del “Mercado del Progreso”. Mi viejo me había hecho un par de comentarios al respecto del mismo, ya que entre sus escasas salidas del departamento, su deporte predilecto es ir a ese mercado a pagar las cuentas en una agencia de Pago Fácil que queda “por ahí, a la vueltita, no más.” Cada vez que me relata sus aventuras en ese inframundo de carniceros, verduleros vestidos con delantal blanco (g)ala y muchachos morochos de perfil arábigo[2] se le nota un cierto brillito en los ojos, como si alguna otra vez en la vida, cuando chico, hubiese sido también su placer pavonearse por esos mercados con la abuela.

Una vez dentro, es como si uno se teletransportara a un mundo paralelo con su propio ritmo. A diferencia del loquero automovilístico y peatonal que constituye Primera Junta, dentro del mercado reina la paz y la amabilidad, los personajes de cada uno de los stands te saludan más por cortesía que porque realmente les interese que compres algo. Creo que debe haber sido el día que más saludé en estos últimos meses. Y como todos brindan una sonrisa de bigotes peludos uno tiene que devolver una muestra de sus dientes relucientes estilo de spot de enjuage bucal.
A medida que iba abriéndome paso en esta “selva almacénica” fui descubriendo que había cosas que en mi vida hubiese imaginado que, cocidas, se comían. Aunque algunas de ellas las había sentido nombrar en alguna sobremesa de los banquetes de 25 de mayo que organizaba mi mamá no hace mucho tiempo atrás, pensaba que solo eran toques dignos de platos de chef y que los comensales que los mencionaban solo lo hacían para dar alarde de las cualidades culinarias que no poseían.[3] De todas maneras el que más me impactó fue un frasquito de “extracto de liebre en escabeche”. Osea, no era liebre en escabeche propiamente dicha, sino el juguito de ese menjunje algo así como 10 liebres potenciadas.[4]

Pensándolo bien, como diría un amigo, en ese mercado se ponían en evidencia cada una de las etapas del proceso manufacturero. En la punta opuesta de enfrente se encontraba un carnicero, con sus liebres y patos colgantes; mientras que del otro lado del pasillo estaba la señora de las conservas. En el medio, los muchachos arábigos que vendían las especias. Afuera, la selva de transito que supo hacer que esas carnes llegasen al stand. Y, en alguna otra punta de esa selva, una ruta que conduce a un pueblito o casa donde algún cazador o granjero dio vida[5] al plato que, próximamente, alguna señora bien presentará en su mesa. Ergo, goce. No fue tan inútil entonces.



[1] (chocolate + nueces)*masa crujiente por fuera pero suave y cremosa por dentro + frutillas + merengue italiano = bomba

[2] No porque sean descendientes de árabes, sino porque seguramente nacieron del otro lado de la General Paz y tienen la suerte de haber pasado el casting para vendedor en isla de especias

[3] Comprobado que Antonio siempre hacia sugerencias a la hora de preparar un asado, pero las veces que le tocó hacerlo siempre lo tostaba de más.

[4] De más está decir que en ese mismo stand había otros animalitos en escabeche, como jabalí y pato.

[5] Si, lo sé es una crueldad. Pero con la muerte del animalito se inventó el conejo en escabeche.